{"id":6099,"date":"2014-11-01T23:47:28","date_gmt":"2014-11-01T21:47:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.primosasegangan.com\/blog1\/?p=6099"},"modified":"2019-10-04T18:07:25","modified_gmt":"2019-10-04T16:07:25","slug":"la-sencillez-el-sacrificio-la-paciencia-la-bondad-y-la-f-de-un-rey","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.primosasegangan.com\/blog1\/?p=6099","title":{"rendered":"La sencillez , el sacrificio , la paciencia , la bondad y la f&eacute; , de un Rey"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" title=\"Foto Carnet\" height=\"100\" alt=\"Foto Carnet\" src=\"http:\/\/www.primosasegangan.com\/blog1\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/fotocarnet-thumb.jpg\" width=\"69\" align=\"left\" border=\"0\"><i>Estimada familia<\/i><\/p>\n<p><i>No ha sido f\u00c3\u00a1cil , se tuvo que desterrar a un Rey y a su familia de su propio pa\u00c3\u00ads , hacia C\u00c3\u00b3rcega , concretamente a la Ajaccio , en cuya prefectura estuvieron 17, d\u00c3\u00adas despu\u00c3\u00a9s&nbsp; , a Madagascar con el objetivo de hacerle olvidar al pueblo marroqu\u00c3\u00ad de su querido Rey , pero la estrategia Gala quebr\u00c3\u00b3 , ya que el pueblo adorable&nbsp; al Rey.<\/i><\/p>\n<p><i>No pienso seguir contando mas , el articulo&nbsp; aqu\u00c3\u00ad abajo lo detalla desde el primer capitulo hasta el ultimo. .<\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" title=\"Sidi Mohamed Ben Youssef\" style=\"border-right: 0px; border-top: 0px; display: inline; margin-left: 0px; border-left: 0px; margin-right: 0px; border-bottom: 0px\" height=\"112\" alt=\"Sidi Mohamed Ben Youssef\" src=\"http:\/\/www.primosasegangan.com\/blog1\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/sidimohamedbenyoussef1.jpg\" width=\"112\" align=\"left\" border=\"0\"><\/p>\n<p><i>Decimotercer monarca del sultanato alau\u00c3\u00ad (establecida en Marruecos desde 1762). Primer rey de Marruecos en 1957 tras recuperar la independencia sustra\u00c3\u00adda en 1912. Tercer hijo del sult\u00c3\u00a1n Muley Yussef, al fallecer su padre sin designar heredero, por iniciativa de Th\u00c3\u00a9odore Steeg, residente general de Francia, los ulemas (doctores en leyes) de Fez lo eligieron sult\u00c3\u00a1n (18 noviembre de 1927). Steeg y el funcionariado delMajz\u00c3\u00a9n creyeron que su juventud e inexperiencia har\u00c3\u00adan de \u00c3\u00a9l un pr\u00c3\u00adncipe d\u00c3\u00b3cil. Su firma, que valida el Dahir Bereber de 1930, por el cual la jurisdicci\u00c3\u00b3n francesa prevalec\u00c3\u00ada sobre todas las dem\u00c3\u00a1s \u00e2\u20ac\u201dincluidas las de los pueblos bereberes, fieles al derecho consuetudinario\u00e2\u20ac\u201d, provoca manifestaciones y disturbios, que le hacen comprender el enga\u00c3\u00b1o del que ha sido v\u00c3\u00adctima. Hasta julio de 1933, con la llegada de Henri Ponsot a la Residencia, no se pone fin a la agitaci\u00c3\u00b3n con la anulaci\u00c3\u00b3n de tan provocativo dahir (edicto). Tres a\u00c3\u00b1os de frustraci\u00c3\u00b3n moral y enclaustramiento social, por los que su imagen p\u00c3\u00bablica se deteriora. Cree imposible recuperar la confianza de su pueblo, pero los l\u00c3\u00adderes nacionalistas (Allal el Fassi y Mohammed el Uezzani) le proponen que la fecha de su proclamaci\u00c3\u00b3n sea declarada \u00e2\u20ac\u0153Fiesta del Trono\u00e2\u20ac\u009d. Acepta agradecido. Ponsot no sabe qu\u00c3\u00a9 hacer y prefiere abstenerse. Sobreviene otro cambio. El concepto de \u00e2\u20ac\u0153sult\u00c3\u00a1n\u00e2\u20ac\u009d es arcaico, mejor el de \u00e2\u20ac\u0153rey\u00e2\u20ac\u009d. Est\u00c3\u00a1 de acuerdo. El 8 de mayo de 1934 visita Fez. Las gentes acuden a vitorearlo; la espont\u00c3\u00a1nea adhesi\u00c3\u00b3n aumenta en n\u00c3\u00bamero e intenciones; decide \u00c3\u00a9l apartarse para no ser causa de represiones y la multitud abuchea a los franceses, luego vuelve a por \u00c3\u00a9l y se lo lleva en volandas. <\/i><b><i><u>Es el delirio&nbsp; su entronizaci\u00c3\u00b3n popular. Marruecos ha encontrado su redentor. El camino de la independencia queda abierto. <\/u><\/i><\/b><i>Ser\u00c3\u00a1n veintid\u00c3\u00b3s a\u00c3\u00b1os de marcha hasta el final.<\/i><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><i><br \/>\nNueve a\u00c3\u00b1os despu\u00c3\u00a9s, Francia sojuzgada y el Marruecos p\u00c3\u00a9tainista derrotado, Roosevelt y Churchill, reunidos en Anfa (Casablanca), le comunican su deseo de hablar con \u00c3\u00a9l. Acude preocupado. Sale entusiasmado (22 enero de 1943) y fortalecido: al general Auguste Nogu\u00c3\u00a8s, que insist\u00c3\u00ada en estar presente, los diplom\u00c3\u00a1ticos estadounidenses le cierran el paso. Audaz, aprovecha la ocasi\u00c3\u00b3n para proponer a su hijo y pr\u00c3\u00adncipe heredero (futuro Hass\u00c3\u00a1n II) como oyente en el hist\u00c3\u00b3rico encuentro. A Roosevelt le parece bien. Am\u00c3\u00a9rica est\u00c3\u00a1 con Marruecos, no con la Francia colonial. Victoria total y sin sangre. El Manifiesto del <\/i><b><i><u>Istiqlal<\/u><\/i><\/b><b><i><u> <\/u><\/i><\/b><i>(11 enero de 1944), que redactan <\/i><b><i><u>Allal el Fassi y Ahmed Balafrej<\/u><\/i><\/b><i>, recuerda a los franceses que gobiernan sobre un pa\u00c3\u00ads que \u00e2\u20ac\u0153fue independiente durante trece siglos\u00e2\u20ac\u009d; se refieren a \u00c3\u00a9l como \u00e2\u20ac\u0153Su Majestad Sidi Mohammed\u00e2\u20ac\u009d y dejan a su voluntad el \u00e2\u20ac\u009destablecer un r\u00c3\u00a9gimen democr\u00c3\u00a1tico\u00e2\u20ac\u009d seg\u00c3\u00ban el modelo de la Turqu\u00c3\u00ada poskemalista de Ismet In\u00c3\u00b6nu.<br \/>\nEn abril de 1947 visita T\u00c3\u00a1nger. <\/i><b><i>El entonces residente, Erik Labonne, quiere \u00e2\u20ac\u0153presentarle\u00e2\u20ac\u009d a los c\u00c3\u00b3nsules acreditados en la urbe internacional. Se niega. Cuando Labonne le pide una explicaci\u00c3\u00b3n, \u00c3\u00a9l le proporciona dos: \u00e2\u20ac\u0153T\u00c3\u00a1nger es una ciudad marroqu\u00c3\u00ad\u00e2\u20ac\u009d; \u00e2\u20ac\u0153En su propio pa\u00c3\u00ads el rey no puede ser el invitado de otros\u00e2\u20ac\u009d. En su discurso del 10 de abril anuncia \u00e2\u20ac\u0153la coincidencia de principios entre el trono y el Istiqlal\u00e2\u20ac\u009d.<\/i><\/b><b><i> <\/i><\/b><i>Una marea de orgullos patrios recorre Marruecos y embiste el rompeolas del colonialismo galo, al que pasa por encima.<br \/>\nSu defensa de un Marruecos nacional y emancipado lo enfrenta a <\/i><b><i><u>Thami el Glaoui<\/u><\/i><\/b><i>, <\/i><b><i><u>baj\u00c3\u00a1 (gobernador) de Marraquech,<\/u><\/i><\/b><i> cimitarra bereber al servicio de Francia. La tensi\u00c3\u00b3n entre el rey no proclamado y el caudillo que aspira a ser monarca a sueldo de otros aumenta mes tras mes. <\/i><b><i><u>Y en Rabat, en una recepci\u00c3\u00b3n oficial, ante centenares de personas, a voz en grito lo acusa: \u00e2\u20ac\u0153\u00c2\u00a1No sois el sult\u00c3\u00a1n de Marruecos, sois el sult\u00c3\u00a1n del Istiqlal!\u00e2\u20ac\u009d<\/u><\/i><\/b><i>. <\/i><b><i><u>El ofendido, con calma y determinaci\u00c3\u00b3n, sonriente, se acerca al ofensor, lo coge del brazo y juntos salen del sal\u00c3\u00b3n ante el pasmo de la concurrencia, que intuye disculpas rec\u00c3\u00adprocas. Error. Una vez en la puerta, suelta el brazo del Glaoui y le advierte: \u00e2\u20ac\u0153No vuelvas a la casa del rey\u00e2\u20ac\u009d<\/u><\/i><\/b><i>. Aquel 21 de diciembre de 1950 Mohammed deja de ser el hijo de Yussef. Es el rey sin m\u00c3\u00a1s.<br \/>\nEl general Juin solicita verlo con el pretexto de saludarlo antes de viajar a Estados Unidos \u00e2\u20ac\u0153por asuntos militares\u00e2\u20ac\u009d. Es el 26 de enero de 1952. Tras los saludos de rigor, <\/i><b><i><u>un Juin de mand\u00c3\u00adbulas apretadas<\/u><\/i><\/b><i> le previene: <\/i><b><i><u>\u00e2\u20ac\u0153O desautoriz\u00c3\u00a1is al Istiqlalo renunci\u00c3\u00a1is al trono\u00e2\u20ac\u009d<\/u><\/i><\/b><i>. Negativa rotunda. Sigue siendo el pr\u00c3\u00adncipe de T\u00c3\u00a1nger, no va a desdecirse porque hayan pasado cinco a\u00c3\u00b1os. <\/i><b><i><u>Juin sube el tono de su amenaza<\/u><\/i><\/b><i>: \u00e2\u20ac\u0153Yo mismo os depondr\u00c3\u00a9\u00e2\u20ac\u009d. Juin se cita \u00c3\u00a9l solo para su regreso de Estados Unidos. Cuando vuelve a la carga (12 de febrero), el atacado es \u00c3\u00a9l: el rey le comunica que ha escrito carta al presidente de la Rep\u00c3\u00bablica (Vincent Auriol), solicit\u00c3\u00a1ndole \u00e2\u20ac\u0153su arbitraje entre usted, como residente general y yo como rey de Marruecos\u00e2\u20ac\u009d. Juin queda desarmado y el calendario del destronamiento, bloqueado<\/i><b><i><u>. Juin se marcha a su palacio-cuartel dando bufidos, como alanceado toro de la Camarga.<br \/>\n<\/u><\/i><\/b><i>El Glaoui interviene para evitar la derrota de Francia, que es su inter\u00c3\u00a9s, no su causa. Y moviliza a la Caballer\u00c3\u00ada del Atlas. Miles de guerreros bajan de las monta\u00c3\u00b1as nevadas,&nbsp; salen de las kasbahs(fortalezas), cruzan r\u00c3\u00ados, atraviesan palmerales y entran en las carreteras asfaltadas que llevan hasta Fez y Rabat. Las columnas bereberes plantan sus tiendas y empiezan a dar vueltas alrededor de los edificios oficiales (18-23 de febrero). Las gentes est\u00c3\u00a1n encantadas ante el espect\u00c3\u00a1culo. Ignoran que es el \u00c3\u00baltimo aviso antes de una guerra civil. El rey cede. No tiene ej\u00c3\u00a9rcito, s\u00c3\u00ad miles de partidarios. El 25 de febrero, en un discurso radiado, rinde \u00e2\u20ac\u0153homenaje a la labor de Francia\u00e2\u20ac\u009d y a su propio Gobierno, con \u00c3\u00a9nfasis, le exige que \u00e2\u20ac\u0153condene la violencia de cierto partido\u00e2\u20ac\u009d. Ha sido ambiguo y d\u00c3\u00a9bil, lo sabe. No puede exigir a su patria de familia, sea de sangre o de ideas, inmolarse por \u00c3\u00a9l.&nbsp;<br \/>\nSu calculada indiferencia enfurece a El Glaoui, quien convoca lapidaria yem\u00c3\u00a1a (asamblea) de trescientos chiujs (efes). El 14 de agosto de 1953 aprueban su completa nulidad representativa. Lo destituyen, pero no pueden deshonorarlo. Mohammed Ben Arafa, su t\u00c3\u00ado paterno, es elegido \u00e2\u20ac\u0153sult\u00c3\u00a1n leg\u00c3\u00adtimo\u00e2\u20ac\u009d. Al estupor inicial suceden las revueltas y los asesinatos. Solo en Uxda, cuarenta y cuatro muertos, once de ellos franceses. Marruecos se incendia.<br \/>\n<\/i><b><i><u>El 20 de agosto, el general Guillaume, que ha relevado a Juin en la Residencia, llega a Palacio al frente de un escuadr\u00c3\u00b3n de blindados, penetra en sus aposentos y, pistola en mano, lo conmina a que \u00e2\u20ac\u0153busque a sus hijos\u00e2\u20ac\u009d. Aparecen Muley Hasan y Muley Abdallah. <\/u><\/i><\/b><b><i><u>Crispado el primero, demudado el segundo. Preguntan y se enteran: van a ser expulsados de Marruecos. No se les autoriza a llevar equipaje. <\/u><\/i><\/b><i>Partir\u00c3\u00a1n con lo puesto. Un avi\u00c3\u00b3n los espera. Es un viejo C-47, versi\u00c3\u00b3n militar delDC-3. Suben a bordo. Soldados y polic\u00c3\u00adas los vigilan y desprecian. Ser\u00c3\u00a1 su peor recuerdo. El fr\u00c3\u00ado hace mella en el depuesto sult\u00c3\u00a1n. <\/i><b><i><u>Sus hijos se abrazan a \u00c3\u00a9l para transmitirle su calor<\/u><\/i><\/b><i>. <\/i><b><i><u>El vuelo dura siete martirizantes horas. Ateridos, hambrientos y sucios, aterrizan en Ajaccio (C\u00c3\u00b3rcega). <\/u><\/i><\/b><i>La noche llega. Se sienten perdidos. Conf\u00c3\u00adan en que el resto de la familia, que viaja en otro avi\u00c3\u00b3n, llegue sin novedad. <\/i><i><u>Llegan y van todos a la prefectura, donde duermen como tribu de emigrantes. Pasar\u00c3\u00a1n all\u00c3\u00ad diecisiete d\u00c3\u00adas de humillaciones, agobios y desesperaciones.<\/u><\/i><i> <\/i><i><u>Despu\u00c3\u00a9s, en una caravana de autom\u00c3\u00b3viles que hace gui\u00c3\u00b1os a la muerte en cada curva y contracurva, las monta\u00c3\u00b1as a un lado, los precipicios al otro, llegan a su destino, Zonza. A salvo por el momento.<br \/>\n<\/u><\/i><i>Se encuentran en la punta suroriental de C\u00c3\u00b3rcega. Un dinosaurio de la hosteler\u00c3\u00ada mediterr\u00c3\u00a1nea, <\/i><b><i><u>Le Mouflon D\u00c2\u00b4Or (El Carnero de Oro)<\/u><\/i><\/b><i>, les perdona la vida con su torva mirada y aspecto de triceratops corto de paciencia. Animal id\u00c3\u00b3neo para acoger instintos perversos y acciones secretas; <\/i><b><i><u>con magn\u00c3\u00adficas vistas pero una higiene deplorable<\/u><\/i><\/b><i>, mala accesibilidad y posibilidades de huida, ninguna. Los franceses las han clausurado. Tienen reflectores y los encienden. Sus dedos cegadores barren ventanas y tejados. Como tortura psicol\u00c3\u00b3gica, perfecta. <\/i><b><i><u>Como trato a quienes no han cometido delito alguno, un crimen.<br \/>\nEl rey se refugia en el mutismo, luego en una laxitud perniciosa. Come mal, se viste peor, se afeita un d\u00c3\u00ada s\u00c3\u00ad y dos no, se abandona, se autoflagela<\/u><\/i><\/b><i>. Es su expiaci\u00c3\u00b3n particular. Sus hijos y esposas se dan cuenta. Intentan modificar ese pronunciado declive, que puede terminar en una disfunci\u00c3\u00b3n generalizada o un colapso. Las autoridades carcelarias, incluido el prefecto, acaban por atender sus quejas. Son los m\u00c3\u00a1s interesados en que ning\u00c3\u00ban monarca, lo sea de verdad o lo parezca, se les muera en C\u00c3\u00b3rcega. <\/i><b><i><u>El invierno ense\u00c3\u00b1a sus colmillos<\/u><\/i><\/b><i>. Hace fr\u00c3\u00ado y la fachada del <\/i><b><i><u>Carnero de Oro<\/u><\/i><\/b><i> parece que se mueve de la tiritona que estremece a sus hu\u00c3\u00a9spedes.Saqu\u00c3\u00a9mosles de ah\u00c3\u00ad es la consigna oficial que triunfa.<br \/>\nSegundo castigo entre curvas y contracurvas, esta vez en direcci\u00c3\u00b3n noroeste. Van a la otra punta de la isla. Seg\u00c3\u00ban bajan y vuelven a bajar, el clima se suaviza. Y al fin, <\/i><b><i><u>l\u00c2\u00b4\u00c3\u017dle-Rousse<\/u><\/i><\/b><i>. Mar inmenso y luz orbital. El nombre del hotel evoca varios escalofr\u00c3\u00ados: Napole\u00c3\u00b3n Bonaparte. Es inevitable su asociaci\u00c3\u00b3n con sucesos, personalidades, rangos y situaciones; combinados con una prisi\u00c3\u00b3n a perpetuidad y la inflexibilidad de un guardi\u00c3\u00a1n. La isla Rousse deviene en Sainte-H\u00c3\u00a9l\u00c3\u00a8ne, el prefecto es sir Hudson Howe, carcelero del emperador, y esta parte de C\u00c3\u00b3rcega, de escasa elevaci\u00c3\u00b3n, parece le mont Saint Jean en Waterloo, donde Wellington y los suyos hicieron trizas a los coraceros de Ney. La sugesti\u00c3\u00b3n dura poco porque el Napole\u00c3\u00b3n es un hotel decente; el trato es mucho mejor y la comida buena, sin ser magn\u00c3\u00adfica. El pragmatismo del desterrado: \u00e2\u20ac\u0153como bien y descanso, luego existo\u00e2\u20ac\u009d.<br \/>\nAdem\u00c3\u00a1s, recibe se\u00c3\u00b1ales de alianza, no de \u00c3\u00a1nimos bien pensantes. La Espa\u00c3\u00b1a de Garc\u00c3\u00ada-Vali\u00c3\u00b1o insiste en no reconocer la autoridad del \u00e2\u20ac\u0153sult\u00c3\u00a1n fantoche\u00e2\u20ac\u009d, as\u00c3\u00ad llaman a su pobre t\u00c3\u00ado. Y la oraci\u00c3\u00b3n de los viernes, en las mezquitas de Arcila, Larache, Tetu\u00c3\u00a1n y Xauen, sigue haci\u00c3\u00a9ndose en su bendecido nombre. Esto \u00c3\u00baltimo revela un convencimiento en lo que se hace que trasciende el concepto de \u00e2\u20ac\u0153solidaridad hacia el perseguido\u00e2\u20ac\u009d. La Espa\u00c3\u00b1a de Franco, desde siempre enemiga de la Francia republicana, quiere ahondar en la herida gala: el descr\u00c3\u00a9dito que sufre tras la decisi\u00c3\u00b3n (octubre de 1948) de la Liga \u00c3\u0081rabe de llevar la cuesti\u00c3\u00b3n de Marruecos a la Asamblea General de Naciones Unidas. Tener al general Franco de su lado es una buena cosa. Otra muy distinta es el Marruecos espa\u00c3\u00b1ol. Jam\u00c3\u00a1s renunciar\u00c3\u00a1 a recuperarlo por mucho que Franco lo ayude ahora en el trance que atraviesa.<br \/>\n<\/i><b><i><u>La felicidad es corta, como la vida<\/u><\/i><\/b><i>. El Gobierno de Joseph Laniel, inquieto ante la pujanza pol\u00c3\u00adtica y econ\u00c3\u00b3mica que adquiere la Liga de Estados \u00c3\u0081rabes, consciente de la proximidad de Ajaccio a El Cairo, sede de la Liga, se teme un golpe de mano del que resulte la espectacular liberaci\u00c3\u00b3n del sult\u00c3\u00a1n, esc\u00c3\u00a1ndalo insoportable tras el consumado en mayo de 1947, cuando Abd el-Krim y su familia se les escaparon en Port Said. Eso no es un temor, es un disparate, pues ni los mejores soldados del general Muhammad Naguib, en el poder desde junio de 1953 tras destronar al rey Faruq I, tienen medios ni el debido entrenamiento para afrontar semejante reto. Naguib mismo no se atrever\u00c3\u00ada a pensar en una locura as\u00c3\u00ad y menos ordenar su ejecuci\u00c3\u00b3n. Tras sopesar otra demencia \u00e2\u20ac\u201dla Polinesia\u00e2\u20ac\u201d <\/i><b><i><u>con la perversa intenci\u00c3\u00b3n de hacer del rey depuesto un n\u00c3\u00a1ufrago a perpetuidad, el hombre del que se olvidar\u00c3\u00a1 hasta su nombre, la elecci\u00c3\u00b3n recae en Madagascar.<br \/>\n<\/u><\/i><\/b><i>El conde Clauzet, descendiente del general bar\u00c3\u00b3n Bertrand Clauzet, que hiciera las campa\u00c3\u00b1as napole\u00c3\u00b3nicas en Espa\u00c3\u00b1a, es quien comunica la mala nueva al prisionero de C\u00c3\u00b3rcega. Clauzet se encuentra con un sult\u00c3\u00a1n desalentado y desaseado, sobre todo deprimido. Para su sorpresa, el destino anunciado alivia al cautivo. Clauzet comprende. C\u00c3\u00b3rcega tiene mucho de prisi\u00c3\u00b3n subjetiva y nave falta del tim\u00c3\u00b3n, obligada a girar en c\u00c3\u00adrculos. Madagascar, isla-continente, independiente en su inmensidad, puede llevar al rey hacia la luz. La distancia no cuenta, lo que importa es un lugar donde recuperar la fe.<br \/>\nDe Marruecos llegan noticias contradictorias, no porque unas sean espantosas y otras gratificantes, sino porque lo impensable sea que ambas se produzcan, con poca diferencia y en lugares no tan separados de lo que deber\u00c3\u00ada su reino: todo Marruecos. <\/i><b><i><u>El 24 de diciembre de 1954, cuarenta y nueve personas son v\u00c3\u00adctimas, en Casablanca, de un s\u00c3\u00a1dico que les tiende una trampa en forma de bid\u00c3\u00b3n de gasolina cargado de explosivos.<\/u><\/i><\/b><i> <\/i><b><i><u>Diecinueve de esas v\u00c3\u00adctimas son muertos<\/u><\/i><\/b><i>. <\/i><b><i><u>Despedazados. Y la mayor\u00c3\u00ada son cristianos.<\/u><\/i><\/b><i> <\/i><b><i><u>Las represalias se llevan la vida de varios marroqu\u00c3\u00ades.<\/u><\/i><\/b><i> Como sus oponentes, inocentes.<br \/>\nCambia el a\u00c3\u00b1o y el 21 de enero de 1954, en la H\u00c3\u00adpica de Tetu\u00c3\u00a1n, veinte mil personas vitorean al general Rafael Garc\u00c3\u00ada-Vali\u00c3\u00b1o, alto comisario, cuando declama: \u00e2\u20ac\u0153Rechazamos categ\u00c3\u00b3rica e incondicionalmente la pol\u00c3\u00adtica seguida en la zona francesa del Protectorado y las medidas que han conducido a la deposici\u00c3\u00b3n del sult\u00c3\u00a1n leg\u00c3\u00adtimo, Sidi Mohammed ben Yussef (&#8230;) Nosotros no reconocemos la autoridad de Muley ben Arafa, tal y como le ha sido conferida por Francia, sin tener en cuenta los sentimientos del pueblo marroqu\u00c3\u00ad\u00e2\u20ac\u009d.<br \/>\nEs hora de partir hacia el otro lado del mundo. Est\u00c3\u00a1n a siete mil kil\u00c3\u00b3metros de su objetivo: el aeropuerto de Tananarive, capital malgache. A viaje largo, avi\u00c3\u00b3n m\u00c3\u00a1s amplio y seguro. Del bamboleante bimotor C-47 pasan al imponente cuatrimotor C-54, versi\u00c3\u00b3n militar del DC-4. Volar\u00c3\u00a1n m\u00c3\u00a1s c\u00c3\u00b3modos y, sobre todo, m\u00c3\u00a1s r\u00c3\u00a1pidos. Y adem\u00c3\u00a1s, todos juntos: treinta y cinco personas constituyen el pasaje. La \u00c3\u00baltima escala se hace interminable: desde Brazaville, en el Congo franc\u00c3\u00a9s, cortan \u00c3\u0081frica por el Ecuador, se introducen en el oc\u00c3\u00a9ano \u00c3\u008dndico y alcanzan Madagascar. Es el 29 de enero. En Madagascar hay unos cuantos prefectos, pero solo un alto comisario, Robert Bargues. Es de la Gironde, nacido en su capital (Burdeos); ha cumplido su servicio militar en Marruecos y est\u00c3\u00a1 bien informado de todo lo concerniente al monarca alau\u00c3\u00ad. <\/i><\/p>\n<p><i><\/i><b><i><u>Bargues es diplomado en Hautes \u00c3\u2030tudes d\u00c2\u00b4Outre &#8211; Mer<\/u><\/i><\/b><i>, la mejor escuela para gobernar uno de los mejores imperios que en el mundo ha existido, pero que se esta hundiendo.<\/i><\/p>\n<p><i>La popa estaba en Indochina y casi ni se la ve. La proa es Marruecos y el centro, Argelia. Si la proa se hunde, el centro se partir\u00c3\u00a1 en dos y si este se parte antes arrastrar\u00c3\u00a1 a la proa. A la nave <\/i><b><i><u>Magreb Fran\u00c3\u00a7ais <\/u><\/i><\/b><i>puede que le queden horas. <\/i><b><i><u>Culto y circunspecto, Bargues saluda a Sidi Mohammed con deferencia, pero sin rendirle honores.<\/u><\/i><\/b><i> Al exsult\u00c3\u00a1n se le trata como tal: sin fastos protocolarios. A los viajeros les queda llegar a su destino. Desde Tananarive (la actual Antananarivo) son cuarenta y cinco kil\u00c3\u00b3metros. Aparece Antsirab\u00c3\u00a9 y su <\/i><b><i><u>hotel des Thermes, que hace justicia a sus funciones hidrotermales y saludables por las que es c\u00c3\u00a9lebre esta ciudad, situada a 1.520 metros de altitud<\/u><\/i><\/b><i>. Parece mucha altura, pero es la perfecta para compensar un clima tropical como el malgache, extremo en humedad y bochorno, con una estacionalidad radical e imprevisible a la vez.&nbsp;<br \/>\nLa vida en Antsirab\u00c3\u00a9 se organiza de un modo aceptable: el cabeza de familia se repone, contesta a su correspondencia, recibe a los raros visitantes que le solicitan audiencia, se entretiene en los jardines y deja correr el tiempo entre sus hijas y esposas. <\/i><b><i><u>Bordea la felicidad, pero no olvida por qu\u00c3\u00a9 se halla tan lejos de Marrueco<\/u><\/i><\/b><i>s. Como desahogo, le complace hacer excursiones familiares a la capital, que posee un buen comercio y donde se puede pasear de inc\u00c3\u00b3gnito. <\/i><b><i><u>Sus hijos, los pr\u00c3\u00adncipes Hasan y Abdellah, viven otra vida y esta suele ser nocturna. In\u00c3\u00batil insistir en los detalles, <\/u><\/i><\/b><i>por otra parte de imposible comprobaci\u00c3\u00b3n. Unos se quedar\u00c3\u00a1n cortos y los dem\u00c3\u00a1s formar\u00c3\u00a1n parte del exceso en que se formaron. V\u00c3\u00a1lidos para las cr\u00c3\u00b3nicas de chismes, no aportan nada al chismorreo que suele acompa\u00c3\u00b1ar a las testas del poder, sean coronadas o hayan sido destronadas.<br \/>\nEl 7 de mayo, muy malas noticias para Francia, pero tambi\u00c3\u00a9n para Marruecos. En Dien Bien Phu, al noroeste de Han\u00c3\u00b3i, las tropas del coronel De Castries han capitulado. Once mil hombres, muchos de ellos enfermos, mutilados o lisiados, rinden sus armas al vencedor. V\u00c3\u00b5 Nguy\u00c3\u00aan Gi\u00c3\u00a1p ordena a las divisiones del Viet Minh que respeten la vida de los franceses. <\/i><b><i><u>Deber\u00c3\u00ada decir de \u00e2\u20ac\u0153los franceses y magreb\u00c3\u00ades\u00e2\u20ac\u009d, porque muchos son marroqu\u00c3\u00ades, argelinos y tunecinos. <\/u><\/i><\/b><i><u>Cuando se conocen las cifras de los fallecidos, Argelia, Francia, Marruecos y T\u00c3\u00banez enmudecen a la vez<\/u><\/i><i>: <\/i><b><i><u>siete mil ciento ochenta y cuatro son los muertos.<\/u><\/i><\/b><i> <\/i><b><i><u>La pregunta improcedente es: \u00c2\u00bfcu\u00c3\u00a1les son los franceses y cu\u00c3\u00a1les los marroqu\u00c3\u00ades? No caben preguntas as\u00c3\u00ad. Los muertos en una guerra son de todos. No hay bandos, solo familias<\/u><\/i><\/b><i>.<br \/>\nEl 21 de julio se conoce la firma, en Ginebra, de los acuerdos de paz entre franceses y vietnamitas. El Gobierno del socialista Pierre Mend\u00c3\u00a8s France reconoce la independencia de Vietnam, cuando l\u00c2\u00b4Indochine queda dividida por el paralelo 17: al norte, el r\u00c3\u00a9gimen comunista de H\u00c3\u00b4 Chi Minh; al sur, el republicanismo desp\u00c3\u00b3tico de la familia Diem. La pregunta que produce angustia en Antsirab\u00c3\u00a9 es: \u00c2\u00bfse dividir\u00c3\u00a1 Marruecos tambi\u00c3\u00a9n? Porque eso supondr\u00c3\u00ada la guerra entre los dos Marruecos, el del sur contra el norte. Francia y Espa\u00c3\u00b1a otra vez en guerra y Marruecos en medio. Sidi Mohammed se hace, a s\u00c3\u00ad mismo, la promesa de cerrar el paso a semejante anti-futuro con toda la energ\u00c3\u00ada de su fe y voluntad.<br \/>\nEn Marruecos no cesan las espirales de la impiedad y la venganza. Se mata de forma indiscriminada y las represalias no son menosgeneralistas. Tributan j\u00c3\u00b3venes o ancianos, matrimonios sin hijos o hu\u00c3\u00a9rfanos de padre y madre. La guerra se los lleva a todos. De las ciudades explosionadas (Mers Sultan, plaza de Casablanca) se pasa a las poblaciones devastadas en centros mineros (Ued Zem, n\u00c3\u00bacleo de los fosfatos), donde el furor es metralla fanatizada que barre comercios, viviendas y hasta el hospital. Desde sus pruebas del martirio, regresa en forma de ejecuci\u00c3\u00b3n, que cumplen tropas de la Legi\u00c3\u00b3n Extranjera.<br \/>\nNo se toman prisioneros y si alguno queda con vida o es el azar o el c\u00c3\u00a1lculo. Y ese alguien aportar\u00c3\u00a1 su testimonio sobre los cr\u00c3\u00admenes delotro, ocultando los suyos.<br \/>\nEntrado agosto de 1954, empiezan a desembarcar las fuerzas expedicionarias que lucharon en Indochina. Vuelven en cuadro, con sus brazos en cabestrillo o mangas ca\u00c3\u00addas que denuncian la falta de un brazo. O esos pantalones doblados por su mitad, se\u00c3\u00b1al de que ah\u00c3\u00ad faltan el pie y la pierna, incluso la rodilla. Se sabe que los muertos de origen magreb\u00c3\u00ad son quince mil y los mutilados, diez mil. A\u00c3\u00ban no se conoce el reparto, por nacionalidades, de esos muertos o heridos bajo la bandera tricolor, cuando sus verdaderas patrias son otras. Pasan tres meses. Y de repente Argelia explota como si fuera una mina colosal. Es LaToussaint Rouge, la Pascua Roja. Un desastre social, moral y cultural de proporciones inimaginables. Ciento veinticuatro a\u00c3\u00b1os (desde 1830) de ocupaci\u00c3\u00b3n y resistencia; de cooperaci\u00c3\u00b3n en el sufrimiento (dos guerras mundiales) e ilusi\u00c3\u00b3n compartida para entrar en esa fratricida laguna donde todos bracean, pero en cuyo fondo acaban. Cabe preguntarse, \u00c2\u00bfcu\u00c3\u00a1ndo entender\u00c3\u00a1 Francia que, al perder en Indochina, ha perdido todas las guerras que mantiene abiertas? \u00c2\u00bfQu\u00c3\u00a9 espera para cerrar tantas heridas?<br \/>\nA primeros de octubre, varios puestos franceses, situados en las proximidades de la l\u00c3\u00adnea de contacto con el Protectorado espa\u00c3\u00b1ol, son atacados por guerrillas normarroqu\u00c3\u00ades, armadas con el material de guerra que les llega v\u00c3\u00ada Nador o la playa de Alk\u00c3\u00a1l\u00c3\u00a1, cerca del Pe\u00c3\u00b1\u00c3\u00b3n de V\u00c3\u00a9lez. Los atacantes son rife\u00c3\u00b1os en su mayor\u00c3\u00ada. Saben maniobrar y golpear.<br \/>\nEn Budenib e Izzummer dejan tras de s\u00c3\u00ad decenas de cad\u00c3\u00a1veres franceses. La prensa francesa vuelca sus iras contra Espa\u00c3\u00b1a, y la espa\u00c3\u00b1ola replica con incendiarios art\u00c3\u00adculos. <\/i><b><i><u>El 26 de octubre, sorpresa may\u00c3\u00bascula: El Glaoui remite, a la prensa, un comunicado en el que dice \u00e2\u20ac\u0153adherirse a la voluntad del pueblo marroqu\u00c3\u00ad para una pronta restauraci\u00c3\u00b3n de Sidi Mohammed Ben Yussuf y su regreso al trono de Marruecos\u00e2\u20ac\u009d. <\/u><\/i><\/b><i>El se\u00c3\u00b1or feudal pide perd\u00c3\u00b3n a su vasallo, el sult\u00c3\u00a1n al que \u00c3\u00a9l mismo depuso. En Antsirab\u00c3\u00a9 es jornada festiva para la gran familia marroqu\u00c3\u00ad hospedada en el hotel des Thermes. Sorprende la templanza del vencedor. <\/i><i><u>Un rey que ha sabido esperar y por ello es bendecido<\/u><\/i><i>. Las conferencias telef\u00c3\u00b3nicas Matignon-Thermes se suceden. El rey debe viajar a Francia cuanto antes. <\/i><b><i><u>Se le pide \u00e2\u20ac\u0153un esfuerzo por la paz\u00e2\u20ac\u009d. Lleva veinte a\u00c3\u00b1os haci\u00c3\u00a9ndolo. No lo cansa insistir.<br \/>\nEl 31 de octubre, el avi\u00c3\u00b3n que transporta al rey de Marruecos aterriza en Niza. Sidi Mohammed vuelve a recibir honores de Francia, la potencia que se los quita y devuelve con periodicidad pasmosa<\/u><\/i><\/b><i>. Se abstiene de hacer comentarios. Es tan notorio el cambio que lo importante es cerrar el acuerdo. Su prisa est\u00c3\u00a1 justificada. Quedan diecisiete d\u00c3\u00adas para la Fiesta del Trono. Y anhela celebrarla con su pueblo. Transcurren seis d\u00c3\u00adas hasta que los borradores de ambas delegaciones coinciden en varios p\u00c3\u00a1rrafos esenciales. A partir de ah\u00c3\u00ad, todo va m\u00c3\u00a1s deprisa. El lugar del encuentro est\u00c3\u00a1 listo y es versallesco: el palacio de la Celle de Saint Cloud, cerca del Sena, una propiedad de los Borbones rehabilitada por sus nuevos propietarios, que han hecho donaci\u00c3\u00b3n de la misma al Ministerio de Asuntos Exteriores. El 6 de noviembre, Mohammed V y Antoine Pinay, presidente del Consejo de Ministros y, a la vez, titular del Quai D\u00c2\u00b4Orsay, aceptan la divulgaci\u00c3\u00b3n de un comunicado que, pese a sus envolturas ret\u00c3\u00b3ricas y el af\u00c3\u00a1n por disimular la ruptura completa del hecho colonial, constituye inequ\u00c3\u00advoco aviso de que Marruecos y Francia caminar\u00c3\u00a1n en paz, pero cada una por su lado.<br \/>\nEl 16 de noviembre, Mohammed V y su familia parten hacia Marruecos. Y, puntual a su cita con su palabra y su propia posici\u00c3\u00b3n ante la historia de su patria, el 18 de noviembre llega a Rabat. Desfile de pasiones y razones, concordantes ambas, de l\u00c3\u00a1grimas de alegr\u00c3\u00ada y pesares por quienes no han podido llegar con vida a participar de tan arrebatador momento. C\u00c3\u00a1nticos, salmos y convencimientos de vivir una ocasi\u00c3\u00b3n \u00c3\u00banica. <\/i><b><i><u>Hay conciencia colectiva de haber conseguido una victoria excepcional<\/u><\/i><\/b><i>, <\/i><b><i><u>una haza\u00c3\u00b1a sin igual: vencer a un imperio desde el exilio, no en los campos de batalla.<\/u><\/i><\/b><i> Y desde la c\u00c3\u00a1rcel y la calle, otra conjunci\u00c3\u00b3n arrolladora. Las matanzas causadas y las padecidas, sin perder su estricta contabilidad en el c\u00c3\u00b3mputo de los da\u00c3\u00b1os binacionales, son desbordadas por las ganas de vivir de marroqu\u00c3\u00ades y franceses. Una doble generaci\u00c3\u00b3n de supervivientes lo ha conseguido. Y el sobreviviente m\u00c3\u00a1ximo no es el rey de Marruecos ni ninguno de los pol\u00c3\u00adticos de la Cuarta Rep\u00c3\u00bablica, que tienen vida muy corta, sino el Derecho Internacional y el Derecho Cor\u00c3\u00a1nico, pues en los dos se habla de fortaleza, generosidad, humildad y templanza.<br \/>\nEl 2 de marzo, de vuelta a Par\u00c3\u00ads, Mohammed V firma, Si Bekkai, jefe del Gobierno marroqu\u00c3\u00ad, y Christian Pineau, ministro de Asuntos Exteriores, firman el acuerdo por el que Francia reconoce la completa independencia de Marruecos y, como consecuencia, la derogaci\u00c3\u00b3n del humillante tratado de 1912. En El Pardo se come entre el desconcierto y la desesperaci\u00c3\u00b3n, para cenar en la furia. Hay que emancipar a Marruecos en un mes.\u00c2\u00bfC\u00c3\u00b3mo se hace eso? La serenidad del teniente general Mu\u00c3\u00b1oz Grandes, vicepresidente del Gobierno y la cabeza pensante del Ejecutivo, Luis Carrero Blanco, logran calmar a Franco. Hay tiempo para hacer las cosas diplom\u00c3\u00a1ticas y jur\u00c3\u00addicas, bien. Despu\u00c3\u00a9s sacaremos de all\u00c3\u00ad a nuestras tropas. Paso a paso. El 4 de abril, Mohammed V, junto con numeroso s\u00c3\u00a9quito, llega a Madrid. El rey se alojar\u00c3\u00a1 en el palacio de la Moncloa y las negociaciones ser\u00c3\u00a1n en el palacio de Santa Cruz.<br \/>\nEntre el 6 y el 7 de abril, a lo largo de agotadores cruces de proposiciones, denegaciones y conjunciones pactistas, ambas delegaciones convienen los t\u00c3\u00a9rminos del Acuerdo: Marruecos recupera sus libertades y ejercer\u00c3\u00a1 su autoridad sobre el conjunto del territorio, T\u00c3\u00a1nger incluido. Espa\u00c3\u00b1a conserva sus plazas de soberan\u00c3\u00ada, Ceuta y Melilla.&nbsp; Y en el Sal\u00c3\u00b3n de Tapices, Alberto Mart\u00c3\u00adn Artajo y Mbarek Si Bekkai, jefes de las delegaciones de Espa\u00c3\u00b1a y Marruecos, firmaban este Acuerdo de Legitimidades. Eran las 03.30 hs del 7 de abril de 1956.<br \/>\n<\/i><b><i><u>El 15 de agosto de 1957, Mohammed V fue coronado rey de Marruecos.<\/u><\/i><\/b><i> El 23 de noviembre de ese mismo a\u00c3\u00b1o, unidades del llamado Ej\u00c3\u00a9rcito de Liberaci\u00c3\u00b3n (EdL), atacaban los puestos espa\u00c3\u00b1oles en Ifni y el S\u00c3\u00a1hara Occidental, inici\u00c3\u00a1ndose as\u00c3\u00ad una guerra de guerrillas, que fue silenciada por los gobiernos de ambos pa\u00c3\u00adses. Las operaciones en gran escala concluyeron en febrero de 1958, cuando las tropas espa\u00c3\u00b1olas y francesas expulsaron del S\u00c3\u00a1hara a los supervivientes del EdL. La direcci\u00c3\u00b3n pol\u00c3\u00adtica de este Movimiento liberador la ejerc\u00c3\u00ada su hijo y pr\u00c3\u00adncipe heredero, Muley Hasan (futuro Hasan II). \u00c3\u2030l, como rey, se mantuvo aparte. El general Franco le hizo gentil donaci\u00c3\u00b3n de la pen\u00c3\u00adnsula de Tarfaya, cuya extensi\u00c3\u00b3n era mayor (25.000 kil\u00c3\u00b3metros cuadrados) que la del antiguo Protectorado espa\u00c3\u00b1ol en el norte. Intervino en el conflicto, de forma p\u00c3\u00bablica, el 6 de mayo de 1959 al entregar, en el Palacio Real de Rabat y a funcionarios de la embajada de Espa\u00c3\u00b1a, cuarenta prisioneros espa\u00c3\u00b1oles, internados desde 1957 en \u00e2\u20ac\u0153los territorios liberados\u00e2\u20ac\u009d. Con ese gesto humanitario suyo, hizo ver a la Espa\u00c3\u00b1a de Franco que el Marruecos de Mohammed V nada ten\u00c3\u00ada que ver con el Rif de Abd el-Krim. Ni \u00c3\u00a9l, como persona, la tuvo en la represi\u00c3\u00b3n que, tres meses antes (10-15 de enero 1959), afectase al Rif Central, acciones de \u00e2\u20ac\u0153contrainsurgencia\u00e2\u20ac\u009d, que fueron dirigidas por el comandante (luego general) Mohammed Ufkir.<br \/>\nEl terremoto que devast\u00c3\u00b3 la ciudad de Agadir (29 de febrero 1960), cuando Marruecos progresaba en su recuperaci\u00c3\u00b3n econ\u00c3\u00b3mica, social y pol\u00c3\u00adtica, mostr\u00c3\u00b3 al mundo a un monarca afligido pero incansable en su auxilio moral (y monetario) a los afectados. Su popularidad volv\u00c3\u00ada a situarse en los niveles afectivos de 1955. Un a\u00c3\u00b1o despu\u00c3\u00a9s de la tragedia habida en Agadir, se somet\u00c3\u00ada a una intervenci\u00c3\u00b3n considerada como cirug\u00c3\u00ada menor: su desviaci\u00c3\u00b3n del tabique nasal. El equipo m\u00c3\u00a9dico tom\u00c3\u00b3 precauciones, pero la combinaci\u00c3\u00b3n entre un paciente hipotenso (tensi\u00c3\u00b3n arterial baja), sometido a fuertes emociones y sobresfuerzos f\u00c3\u00adsicos, con una anestesia total, derivaron en un colapso irreversible y muerte. <\/i><b><i><u>Aquel 26 de febrero de 1961<\/u><\/i><\/b><i>, los pueblos de Marruecos sufrieron tal impresi\u00c3\u00b3n de orfandad e incertidumbre que todav\u00c3\u00ada hoy se recuerda. Su cuerpo yace en el mausoleo que lleva su nombre, uno de los m\u00c3\u00a1s bellos monumentos funerarios del mundo isl\u00c3\u00a1mico, que su heredero, Hasan II, ordenase construir y cuyos trabajos supervisaba con regularidad. Desde 1999 padre e hijo reposan all\u00c3\u00ad, pero en t\u00c3\u00bamulos separado<\/i>s.<\/p>\n<p><i><strong>Sinceros saludos&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Fahim Mohamed<\/strong><\/i><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estimada familia No ha sido f\u00c3\u00a1cil , se tuvo que desterrar a un Rey y a su familia de su propio pa\u00c3\u00ads , hacia C\u00c3\u00b3rcega , concretamente a la Ajaccio , en cuya prefectura estuvieron 17, d\u00c3\u00adas despu\u00c3\u00a9s&nbsp; , a &hellip; <a class=\"kt-excerpt-readmore\" href=\"http:\/\/www.primosasegangan.com\/blog1\/?p=6099\" aria-label=\"La sencillez , el sacrificio , la paciencia , la bondad y la f&eacute; , de un Rey\">Leer m&aacute;s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6728,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"kt_blocks_editor_width":"","footnotes":""},"categories":[5,8,365],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.primosasegangan.com\/blog1\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6099"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.primosasegangan.com\/blog1\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.primosasegangan.com\/blog1\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.primosasegangan.com\/blog1\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.primosasegangan.com\/blog1\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6099"}],"version-history":[{"count":2,"href":"http:\/\/www.primosasegangan.com\/blog1\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6099\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6729,"href":"http:\/\/www.primosasegangan.com\/blog1\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6099\/revisions\/6729"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.primosasegangan.com\/blog1\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/6728"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.primosasegangan.com\/blog1\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6099"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.primosasegangan.com\/blog1\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6099"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.primosasegangan.com\/blog1\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6099"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}